POESIA DE ISRAEL

¡ENTERRANDO LOS SUEÑOS DE MIS MUERTOS!

Tengo la pala  entre mis trémulos dedos
Y deposito tierra en el foso dela muerte
Miles de mis hermanos con sus ojos yertos
Amontonados. Ajusticiados. Cobardemente asesinados.
¡Abandonados al diccionario de la vergüenza!

Ya no brotan lágrimas vivas de mis ojos muertos
Solo la indiferencia del que también espera
Costumbre obligada de mirar tan cerca
Los cadáveres cotidianos que la crueldad exige.
¡Enterrando huesos secos vestidos con harapos!

Un olor nauseabundo invade las flores de los campos
Y se esconden ruborizadas marchitando su hermosura.
Todo huele a muerto y no hay fragancia alguna
Para ocultar la fetidez de la tierra horadada.
¡No hay más terreno libre que abra sus entrañas!  

Cae la tarde y despido el silencio de mis muertos
No tengo fuerzas para la oración de los que parten
Recojo sus sueños. Recojo sus preguntas.
¿A dónde los guardo? ¿A quién se los entrego?
¡Pronto estaré en el corazón de la tierra
y no quiero llevarme los sueños de mis muertos!

 

Jonas Otoniel Evolaj

POESÍA DE ISRAEL

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