POESIA DE ISRAEL

¿EN DONDE ESTÁN MIS COMPAÑEROS DE INFORTUNIO?

Hoy nos levantaron con los gritos del verdugo
Látigo en la mano y perros hambrientos
Sedientos de la sangre de los olvidados
Con odio en sus pupilas copiado de los hombres.

Bernabé tiembla y se estremece de temor.
Ashir se encoge como evitando aparecer.
Bejor trata de cubrir las llagas malolientes.
Y yo trémulo y afiebrado encabezo la fila.

De nuevo en las barracas y la ausencia se presenta:
Bernabé no llega a la cita de las cinco. Su litera está vacía.
Ashir, Bejor y yo, nos abrazamos sin la prisa del que viaja
Y entonamos entre dientes carcomidos la canción del que se fue.

La noche siguiente Ashir nos dice adiós desde el silencio
Y camina la larga fila de los condenados hacia el humo.
Bejor y yo nos abrazamos estrechando las horas que nos faltan
prendidos nuestros ojos en la mañana que se acerca.

Hoy, estoy solo. Bejor cumplió la cita con los hornos.
Inexorable destino de los que carecen de nombre y patria.
Ahora estoy caminando el sendero señalado por los guardias
Y en mi barraca, cuatro sombras se abrazan en la muerte.

 

Jonas Otoniel Evolaj

POESÍA DE ISRAEL

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