Las maldiciones son manifestaciones orales, de carácter violento y agresivo que se pronuncian contra una persona, un objeto o un territorio para ATRAER DESTRUCCIÓN Y DAÑO sobre ellos. El hombre que la hace efectiva a través de su lengua, ACTIVA Y LIBERA una fuerza espiritual negativa, oscura y perversa, que se apodera del área o entorno privado del receptor de la maldición, produciendo daños físicos y espirituales y ocasionando muchísimas veces, que quienes han sufrido la malquerencia de otros, reciban las terribles consecuencias del deseo insano y perjudicial del maldiciente.
CAPÍTULO 1 RAICES DE RUINA Y DE MISERIA
20
Feb






















