Amigo mío:
Quiero felicitarte sincera y calurosamente, por la decisión personal que has tomado. Yo, que te conozco desde hace muchos años y que experimenté a tu lado sinsabores y alegrías, angustias y sonrisas, me siento supremamente feliz por ese tremendo, pero importante paso que tomaste, para el renacer de tu vida.
UNA TRISTE CARTA
31
Ene

















