“Como neurocirujano, yo no creía en el fenómeno de las experiencias cercanas a la muerte, narradas por personas que aducían haber estado a la puerta. Hijo de un neurocirujano, crecí en un mundo científico. He seguido el camino de mi padre y me convertí en un neurocirujano académico, enseñando en Harvard Medical School y en otras universidades. Entiendo lo que ocurre en el cerebro cuando las personas están a punto de morir, y siempre había creído que había una buena explicación científica para los viajes celestiales fuera del cuerpo, descritos por aquellos que escapaban a la muerte por poco.
TESTIMONIO DEL DOCTOR EBEN ALEXANDER
03
Abr





