El trabajo espiritual y terrenal que cumplen los sacerdotes no es un ejercicio individual. Lo hacen a nombre de la Iglesia a la que pertenecen, la cual tendrá que responder civilmente “por los daños ocasionados por el ejercicio abusivo de ese ministerio”. Así lo concluyó la Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia en un histórico fallo en el que confirmó la responsabilidad civil de la Iglesia católica, a través de la Diócesis de Líbano-Honda (Tolima), en el abuso sexual de dos niños de 7 y 8 años en el 2.007 en ese municipio.
SANGRE EN LA SOTANA
05
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