Hay silencios llenos de cruces anónimas que se levantan solitarias en los cementerios de los que no tienen nombre. Hay silencios que permanecen en los silencios de la Historia, con gritos sin palabras, que quieren salir hacia el perdón, pero están atados al diccionario de la vergüenza. Hay silencios escondidos en las ruinas de los campos de concentración, guardados por la neblina macabra de los hornos crematorios.
CAPÍTULO II EL DÍA CUANDO EL SOL SE VISTIÓ DE GALA
08
Mar






